martes, 23 de septiembre de 2008

A Mercedes

Homenaje a Mercedes Sosa


Cálida flor tucumana
nacida un nueve de julio,
sos la voz de mi tierra
que se escucha por el mundo.

Tu canto habla de costumbres
y me cuenta las verdades,
del hombre simple y común
de todos los lugares.

Recorro bellos paisajes
entre cuecas y tonadas,
que me vas diciendo al oído
con tu voz dulce y clara.

Cuando te escucho cantar
siento que la tierra canta,
en tu tono, tu decir
el tronar de tu garganta.

Me gusta tu compromiso
En ti se hacen banderas
las penas de mi pueblo,
en zambas y chacareras.

Canta y sigue cantando
de los poetas el sentir,
que como tú lo dices
nadie lo puede decir.

Hasta la copla sencilla
se vuelve joya preciosa
cuando tú la cantas,
querida Mercedes Sosa.

Osvaldo Arena 2004

Música

Música,
que refrescas mis sentidos
como agua de manantial
que día a día he bebido
para calmar mi sed
y ahogarme contigo.
Suenas en el aire
y yo te respiro,
te siento en mi pecho
y en cada latido
te mezclas con mi sangre
y resuenas conmigo.

Música, tú
ese mágico fluido
que caminas con el viento
y en tu libre recorrido
en melodioso encanto
culminas dentro mío.
Te vuelves mi comida
pan, hecho sonido
y en migas de notas
alimentas mis oídos.
Nutrido con tus sones
así yo he crecido.

Música, tú eres
de todo lo conocido
la máxima expresión
y el único motivo
que entre tantas penas
me mantiene vivo.

Osvaldo Arena

lunes, 22 de septiembre de 2008

A contar, con el ratón

Subiendo la escalera
escalón por escalón
a contar saltitos
jugaba el ratón

Del 20 al 21
un sólo salto dio
se pisó la cola
y dijo perdón.

Pasó por el 22,
trepándose después
con otro saltito
hasta el 23

Un perrito que pasaba
un poquito lo ayudó
24 y 25
¡seguí contando vos!

Llegando al 26
un loro meterete
le grita ¡apurate!
¡se viene el 27!

Cansado dio otro salto
hasta el 28
Se dijo: ¡cuando llegue!
¡me quedo en el 29!



Osvaldo Arena 2004



Mar argentino


A nuestro Mar Argentino
hoy le quiero cantar.
Inmensa frontera marina
que no podemos descuidar.

Como escarapela gigante
esta prendido a la Patria,
con sus grandes olas azules
y sus pompas de espuma blanca.

En sus aguas veo florecer
rojo el sol, cada mañana
y reflejar su cara la luna
en las noches despejadas.

Único soberano infinito
que goza la libertad
de llegarse hasta Malvinas
y sus costas acariciar.

Glorioso Campo Santo
que entre sus tumbas marinas,
yacen los héroes del Belgrano
y la siempre eterna Alfonsina.

A nuestro Mar Argentino
mis versos están dedicados.
Espejo austral de la Patria.
Pampa de aliento salado.

Osvaldo Arena 2004